Contenido informativo únicamente. No es asesoramiento legal ni fiscal.
MiCA ofrece a los proveedores de servicios de criptoactivos (CASP) un camino claro: autorizarse en un país de la UE y luego ofrecer servicios en toda la Unión mediante el passporting. La idea es un único libro de reglas en lugar de 27 regímenes diferentes.
En la práctica aparece una segunda dinámica: algunas empresas buscan licenciarse en jurisdicciones donde el proceso es más rápido o más ligero, y luego entrar en todo el mercado de la UE. Eso es lo que se conoce como arbitraje regulatorio.
La preocupación central de Francia es que unas reglas únicas no se apliquen con la misma rigurosidad en todas partes.
En 2025 esto se convirtió en una disputa pública entre reguladores: Reuters describió tensiones en torno al hecho de que algunas jurisdicciones estaban otorgando aprobaciones MiCA más rápido que otras, y Francia—a través de su regulador—no descartó impugnar licencias concedidas por otros países de la UE.
El argumento principal de París es sencillo: si un actor importante obtiene una licencia fácil y atiende a clientes franceses, los riesgos de protección del consumidor, reputación y cumplimiento bancario recaen en Francia—mientras que Francia tiene una palanca limitada sobre cómo el supervisor de origen aplica la supervisión diaria.
En este contexto, la Comisión Europea ha planteado opciones bajo las cuales ESMA podría ganar poderes de supervisión más directos sobre las mayores firmas cripto, con el objetivo de reducir las brechas en los enfoques nacionales.
Esa idea encuentra resistencia: por ejemplo, Malta ha reaccionado públicamente contra la centralización en esta fase, advirtiendo sobre burocracia adicional y un posible impacto en la competitividad de la UE.
La verdadera pregunta para 2026 es: mantener el passporting MiCA en gran medida como está (con un enfoque en la convergencia supervisoria)—o añadir una capa más dura de supervisión para los mayores actores a través de ESMA.
Si la postura francesa gana impulso—a través de la práctica supervisora o reformas—varios resultados se vuelven más probables:
Espere mayores exigencias en controles internos, gestión de riesgos, conflictos de interés y transparencia operativa—especialmente para plataformas grandes. La lógica: si atiendes a toda la UE, debes cumplir con el estándar más alto, no con el mínimo.
Los supervisores mirarán más allá de una dirección legal: dónde se ubica el equipo, cómo está dotada la función de cumplimiento, cómo se gestionan funciones clave, los acuerdos de custodia y cómo funcionan en la práctica los controles AML.
Más solicitudes de información, aprobaciones más estrictas de productos/canales y un marketing o listados más cautelosos para activos sensibles.
Para la mayoría de los usuarios, el mayor impacto se verá a través de los bancos y las pasarelas fiat:
Los ganadores suelen ser los servicios que construyen procesos serios desde el día uno: cumplimiento, reglas claras y relaciones bancarias cuidadas. Elija con prudencia.